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Morera

Nuestra zona no es de Moreras; más allá de las fruitless ornamentales que únicamente son estéticas, aunque para que negarlo, dan buena sombra, cada vez más codiciada… Ah! Y las péndulas, que sí que dan algo de fruta, pero tan pequeña que pocos se introducen en la “bóveda” a recogerla.
Durante estos últimos años, cada vez me llamaba más su atención, hablabamos con gente que conocía de ellas , su historia y relevancia, variedades realmente interesantes, y empezamos a interesarnos por ella, al fin y al cabo había sido, por sus razones de peso en aquellos momentos, la base de lo que fue la mayor red comercial de su época “La Ruta de la Seda”.
En aquellos momentos Morus alba era el ingrediente esencial del gusano de la seda, si bien luego se empezó a utilizar otras especies como la Cudrania tricuspidata, que también la podreis encontrar en Lurberry.
Teniendo tres especies, digamos importantes, son
Morus nigra
Morus alba
Morus rubra
Y de estas surgieron bastantes subespecies por la capacidad de hibridación que tiene sobre todo Morus rubra.
Así han podido llegar variedades que sumando las cualidades de cada una, realmente son perfectas, dulces con su toque ácido justo.
Seguramente, como todos lo hemos hecho, relacionamos el nigra, rubra y alba con el color de la fruta, pero aunque también lo es, no lo es del todo; Morus alba es una especie que no solo tiene frutos blancos, para nada; los tiene blancos, rojos y negros. Se denomina alba por el color más claro de la corteza y de los brotes de esta especie en comparación con los de la Morus nigra.
Las más rústicas en cuanto al clima son la rubra y la alba, si bien una Morus nigra llega a resistir temperaturas incluso más bajas que los -12ºC.
A la hora de describir o hablar de su cultivo, lo asemejaría con la higuera, que por cierto son parientes, y guardan aspectos de crecimiento en común.
Especie rústica en cuanto al suelo, que los prefiere neutros y algo, poco, calizos.
Grandes hojas, brillantes, que nos dicen que les gusta el sol, laderas soleadas.
Son vigorosos, en general, al igual que la higuera, con lo cual os recomiendo hacer lo mismo si estais en un clima con estaciones no demasiado marcadas, con un verano no seco y un invierno no excesivamente frío:
a la hora plantarlos en zonas como las que comentaba anteriormente, hacer un hoyo un poco ancho pero no demasiado profundo y poner piedras alrededor de la pared del hoyo haciendo una especie de murete, sin grandes complicaciones eh?, con el objetivo de que las raíces hagan tope con las piedras y la planta al tener un parón en el crecimiento , empieza a dar fruta y luego ya se va homogeneizando el crecimiento con la fructificación.
En la mayoría de las variedades de morera, los botones florales para la producción de frutos del próximo año se establecen en el verano/otoño del año anterior. Estos botones florales aparecen a partir de los 10-20 cm de la base por lo que la poda es muy importante para mantener una morera practicable.
Recortando casi toda la madera del año pasado en un 30-50%, se favorecerá la ramificación y estas ramas fructificarán de nuevo cerca de la base de la brotación. Es importante saber que estos amentos, que se desarrollan en los primeros 10-20cm de las ramas jóvenes, fueron creados el año anterior, por así decirlo dentro del capullo.

Las variedades en las que el ciclo se alarga mucho, como podría se la variedad Mojo Berry, también son capaces de producir botones florales en los extremos de las ramas del año como ocurre con las brevas. Con estas variedades, el tiempo de desarrollo y cosecha de los frutos se prolonga hasta finales de otoño, por lo que los últimos frutos ya no están completamente maduros en climas más fríos.
Pienso que es un gran universo en el que podemos perdernos para descubrir…
Lo hacemos juntos?

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